Redd

Las raíces del rock tucumano

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Las raíces del rock tucumano

 La década del 70

El rock como movimiento artístico/cultural en Tucumán dio inicio en la década del 70, paradójicamente la más oscura de nuestra historia reciente. “La pequeña banda de Trícupa”, invitada al segundo Festival “B.A. Rock” en 1971 anunciaría al país que aquí se estaba gestando un movimiento contracultural minúsculo pero apasionado. Como antecedente quedaban en la memoria las fiestas animadas por Los Sabuesos, Los Bang y Los Fantasmas, bandas de covers que tocaban en los salones de moda como la Confitería del Lago en el Parque 9 de Julio (las dos últimas bandas llegaron a grabar un simple), el Teatro de la Paz y otros.

Redd: el primero en grabar

Al disolverse Trícupa se gesta“Redd”, agrupación que haría historia al ser la primera banda tucumana en  grabar y editar un disco con temas propios allá por noviembre de 1978, titulado “Tristes noticias del Imperio”.  Ya el año anterior, en 1977 había teloneado a Luis Spinetta en el Club Caja Popular. En 1979 graban su segundo disco, “Cuentos del subsuelo”, aunque no llegan a editarlo hasta 1996 en CD.  Lo  integraban Esteban Cerioni (bajo y voz), Juan Escalante (batería y voz) y Luis Albornoz (guitarras y coros). Para el segundo disco se incorporan Oscar Imhoff en voz, Marco Tulio Pusineri en batería en reemplazo de Escalante y Juan “Pollo” Raffo en teclados.

En 1979 organizan “Rock interior” invitando a Trigémino (de Bs. As.) e  Irreal (contaba en sus filas a Baglietto y el Tuerto Wirtz), festival que se rrepetirá en Santa Fe y Rosario al año siguiente en el cual actuarían con los mencionados más Dibujos Animados de Córdoba. En este evento convocan al tecladista Lito Vitale.  , entre otros. Al año siguiente se los invita a tocar en un megafestival en Buenos Aires organizado por la Revista Humor y La Trastienda,  en el estadio de Obras Sanitarias. Allí durante tres jornadas comparten escenario con MIA, Baglietto (que surge como revelación a nivel nacional), Markama, Litto Nebbia y el propio Spinetta, entre otros. La prensa especializada hablaba por ese entonces de Tucumán y Rosario como ciudades emergentes en materia de rock, debido a la calidad de sus músicos.

Estilísticamente Redd abordaba el “prog-rock” o “progresivo”, con influencias del jazz-rock.  Composiciones complejas, cambios de ritmos, armonizaciones vocales, largos pasajes instrumentales  y una fuerte apuesta poética en las letras  (a cargo de su “cuarto integrante”, Ricardo Gandolfo) eran su sello característico.  Musicalmente se notaba la influencia de bandas británicas como King Crimson, Yes , Genesis o Led Zeppelin.

Algunas letras de Redd

“Reyes en guerra”

“Ya se oirán los pies del mar / sobre la costa en la madrugada.

En la playa volver a pensar cuándo acabará la muerte.

Dejame de soñar un cielo de paz  / y no este turbio espejo de reyes en guerra.”

“Tristes noticias del Imperio”

“Vamos sin payaso de tanto no saber / el recuerdo del palacio que se hundió en el mar / los diarios de la tarde dijeron que no puede ser / pero ahí está la gente /corriendo hacia el lugar. Mira mira el halcón del Rey / envuelto por la ola que lo va a tragar / se parece un poco a los que piensan que en el fondo del miedo está la libertad.

Y escuchar cantaba cuando empezó a sentir / el agua sobre el pecho como un manto azul / me equivoqué de nota y me voy a hundir / esa es mi guitarra cubierta de oro. La cama cuyos ojos se tapan tu mirada se ahogó con sus lociones  / y todas sus fragancias.

Flotan sus largas piernas y el corazón oscuro / que nunca fue feliz pero daba ganancias. Protestan los puristas, maestros sin saber, se acabó el vino rojo y los días de casa la sal lo cubre todo, como un amante bien, el sueño de los nobles se ha convertido en nada.

Edifiqué mi mundo / su realidad es el cielo / y después de la lluvia / fue alimento del mal”

Los años 80:

Eventualmente Redd se disuelve por tensiones internas, para gestar a otros grupos como “Jabalina” (de Imhoff), “Nostro Genus” (de Albornoz con Daniel Agüero, Joaquín Fanjul y Daniel Israel), y “Trigémino” (de Cerioni junto a Carlos Garófalo y Lito Vitale, en Buenos Aires). En la década del 90 y a partir del año 2000 se dan algunas reuniones de REDD en Teatro Alberdi, Teatro de la Paz y otros lugares conmemorando aniversarios y con invitados especiales, y que quedaron registradas en discos en vivo llamados: “Ceremonias para alzar el telón”.

Con el cambio de década surgen otras bandas en Tucumán dignas de destacar:

Saga: (Patricia Salazar, Luis Corvalán, Carlos Amaya, Pablo Salesky y Víctor Molina con letras de Ricardo Gandolfo) Desde el año 1980 hasta 1983. No llegan a grabar.

Mamut (Más tarde UT): Adrián Llovera, Daniel Israel, Ricardo y Pablo Zerda, y César Maciel).  Hacían hard rock . Desde el año 1982 a 1987 aprox. Solo quedan demos.

Tango : Daniel Israel, José Corvalán, Daniel Aguero.  Formada en 1981

Nostro Genus: con Luis Albornoz, Joaquín Fanjul, Israel, Daniel Agüero

Flux: (Luis Albornoz, Hugo Marcantonio, Raúl Aybar, Ana Frías). Graban  y editan el segundo disco tucumano, “Detrás del humo” en 1987.

Otras bandas:

Jabalina (luego Jalea) de Oscar Imhoff, Genezaret (duo), Circunstancias (duo) de Santiago Caminos, Fuzz (de Tafí Viejo), Leviathan, entro otros. De mediados de los 80 en adelante: La mosca verde, Hades (de cuyos integrantes surgiría más tarde Karma Sudaca) El recinto, Priztik, Otros y Bufones, La Insignia de la Rosa Blanca, Hermes (luego Priztik) , entre otros.

Investigación y artículo: Homero A. Sanchez

Galería de fotos

Los sabuesos (1967-1968)

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Los Sabuesos en 1967 (Hugo Marcantonio, Oscar Buriek, Luis Albaca, Luis Albornoz, “Atilio Papucho” Díaz) en fiesta Radio LV12
Los sabuesos año 1967: Gustavo Gramajo, Daniel Keter, Ricky Albaca, Luis Albaca y César Osán
Los Sabuesos en 1967 (en la Confitería del Lago)
Los Sabuesos nov 1968 La Gaceta
Los Sabuesos entrevistados por La Gaceta en 1968
Los sabuesos
Los sabuesos, cerca de 1969
Oscar Buriek, Juan Escalante, Oscar Imhoff, Carlos Gordillo, Chiquín Medina y Jorge Tobchi.
Los Fantasmas: Oscar Buriek, Juan Escalante, Oscar Imhoff, Carlos Gordillo, Chiquín Medina y Jorge Tobchi.
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Los Bang (Hugo Marcantonio, “Negro” Palacios, Perico Migliorini, Humberto Rava y Raúl Baralo) Años 1966-1974
Trigémino
Trigémino: Carlos Garófalo, Marco Pusineri, Esteban Cerioni, Jorge Minisalle. Nov. de 1980
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Tango, con Daniel Israel, Daniel Agüero, José Corvalán, y otros. (año 1981)
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Trigémino
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Daniel Israel y Daniel Agüero (Tango)
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Trigémino
Ricardo Mollo,
Albornoz, Mollo, Cerioni, Wirtz, grabando con Lito Vitale
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Nostro Genus, con Luis Albornoz, Daniel Israel, Joaquín Fanjul y Daniel Agüero, año 1981 aprox.
Redd
Redd a fines del ’79 con Oscar Imhoff
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Esteban Cerioni y Juan Escalante  de Redd

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Mamut (1984)

Banda pionera del heavy metal, 1985 (Palacio de los Deportes)
El mamut, banda pionera del heavy metal, 1984(Palacio de los Deportes) Adrián Llovera, Ricardo y Pablo Zerda y César Maciel.

Hades (1986)

Hades
Hades (1986): Gabriel Díaz Enrico, Gustavo Coronel, Daniel Amani, Tony Molteni, Maxi López.
La mosca verde (Marcelo Escala, Irving Ibarra, etc)
La mosca verde (1986): la banda de Marcelo Escala , aportaba su dosis de hard rock y heavy.
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Entrevista a Esteban Cerioni

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Entrevista a Esteban Cerioni

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Pocos tienen un currículum tan vasto como él. A sus 57 años, Esteban guarda en su prodigiosa memoria todo el bagaje que vivió durante su carrera, primero como melómano aficionado, luego productor, bajista y vocalista. La Piedra, Mandrágora, Redd, Trigémino, Meridiano, Demolatino, Fitzcarraldo en Italia, Trilogía, entre muchas otras fueron sus bandas en las cuales puso no solo su talento para las cuatro cuerdas, sino también mucho de su corazón.

Así da inicio nuestro diálogo, lleno de recuerdos mágicos, musicalizado por Esteban desde el archivo histórico que contiene su computadora. El foco de la entrevista está en la década de los ’70, tiempos de inicios del rock tucumano y argentino.

Efectoburbuja: Sabemos que “Tristes noticias del imperio” fue el primer disco  que grabó un grupo tucumano, ¿pero quiénes lo hicieron anteriormente?

Esteban Cerioni: Los que venían desde fines de los 60 eran Los Sabuesos (donde estaba Luis Albornoz y “Papucho” Díaz), pero quienes grabaron un simple fueron Los Bang (Hugo Marcantonio, Negro Palacios, Raúl Barallo, Humberto Rava y Perico Migliorini), en 1970 y por otro lado Los Fantasmas (Oscar Imhoff, Juan Escalante, “Palo” Buriek, entre otros) que graban en 1971. Por esa época surge La Pequeña Banda de Trícupa, que debutan en B.A.ROCK en 1971, y que fue una fusión entre Los fantasmas y Los sabuesos, que eras quienes venían tocando mucho sobre todo en los colegios secundarios y teatros. A todos los mencionados se les suma Roberto Giambastiani, que fue quién les inyectó todo el fermento creativo que alcanzó a tener Trícupa. Luego de Redd, pasarían casi diez años para que otra banda grabara otro disco (Flux, en el año 1986).

E.B.: ¿Entonces se puede decir que el debut de Trícupa en el Festival  “B.A.Rock” en el ’71 marcó un antes y un después para Tucumán…?

E.C.: Efectivamente. Cuando actuó Trícupa en BaRock, sorprendieron tanto que cosecharon comentarios favorables de músicos importantes, como los músicos de Arco Iris, y también de parte de Rodolfo García (Almendra, entre otros) Los de Alma y Vida también quedaron deslumbrados con los tucumanos. Como será, que cuando ellos fueron a Buenos Aires (porque existía la posibilidad de que grabaran con Jorge Alvarez) fueron hospedados por Alma y vida, en lo que era su sala de ensayo. Entonces hubo otros grupos que quedaron en segundo plano: Los Band, también Teorema (donde estaba Lolo Esquinazi, uno de los dos mejores cantantes tucumanos sin dudas, el otro es Imhoff). En ese festival estuvo un solista también, que era Jorge Pío, que se presentó acompañado por Rody Gil (guitarrista de Teorema), y estaba también Ana María “Timy” Frías, que también fue seleccionada para ir a BARock, pero su madre no la dejó ir (tenía 14 años). Ahí comenzó lo de hacer música propia, porque los Bang lo hicieron de manera tardía, pero esta generación ya estaba con eso en la cabeza.

E.F: ¿Y dónde tocaban estas bandas, en el circuito local? ¿En qué ámbitos?

E.C.: En bailes locales. Incluso Trícupa, que durante 2 o 3 años eran “habitués” del Club Las Lomitas, que hacían muy buenos covers también.

E.B: ¿Y cómo fue tu inicio en la música, como fan?

E.C.: Mirá,  yo soy el más joven de la movida aquella. Para esa época tenía 14 años, y tampoco me dejaban ir a recitales. El primer recital que vi fue en Buenos Aires en febrero de 1970, en los bailes de carnaval, que tocaban Los Gatos (con Pappo). Era la época que hacían “Beat n°1” y de “Rock de la mujer perdida”; Pappo muriéndose de calor con su clásica ropa de cuero, y Lito Nebbia, vestido de piel de zorro (risas) que cantaba con dos micrófonos. Mientras los otros hacían los solos, Lito se sentaba al borde del escenario a firmar autógrafos, y yo fui uno de los cholulos que iban para que les firme…Después de eso empecé a asistir a los recitales locales en Tucumán. No recuerdo por qué no vi Almendra (a fines de 1970); también vino Vox Dei (original), que ahi también tocaron Los Bang.  Más adelante, en el Club Estudiantes presentaron “La Biblia”, que fue el primer recital realmente grande en esta ciudad. Otro lugar donde traían bandas era el Instituto Técnico. En 1972 Arco Iris tocó en el Teatro San Martín. Allí hablé con Santaolalla y (risas) no es una anécdota muy feliz…justo la banda se había cambiado de sello, de RCA a Music Hall; él le decía a la gente que no compren el disco de RCA (se ve que no cobraban las regalías) y yo ingenuamente le dije que a mí me gustaba más la versión de RCA…Santaolalla me fulminó con la mirada  y me dijo “¡Pendejo, no entendés nada!” (risas)

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E.B.: ¿Y tus comienzos como músico? ¿Cómo conociste a quienes formaban tu primera banda, La Piedra?

E.C.: Yo comencé tocando “La Biblia” de Vox Dei en una misa, ese fue mi debut. A partir de ahí empecé a meterme en bandas; me habían regalado una guitarra FAIM (y muestra la foto, de 1973). Aquí están los chicos de La Piedra y Rody Castro. Él había participado en una obra de teatro con Trícupa, que se llamaba Calígula, y tocaban en vivo durante la obra. Y uno de los temas fue el germen de lo que después resultó “Matinee” de Redd. Un día apareció Rody por mi casa, buscando a un amigo, que le habían dicho que estaba en mi casa. La cuestión es que se quedó, vio mis discos…siempre mi colección de discos fue la que me abrió las puertas…y ahí me invitó a tocar. Solo que se dio cuenta de que yo era un guitarrista mediocre, pero podía ser un buen bajista. Yo tocaba los bajos con la guitarra. En la navidad del ’73 se hizo un gran evento en el Parque Guillermina: “Navidad progresiva del ‘73”  que duró todo el día. Allí debutó Trícupa como cuarteto (sin batería), pero inmediatamente después de ellos empezó a llover y no pudimos debutar con La Pared. Por esa época no tenía bajo aun, iba a pedirle prestado a Papucho Díaz. En febrero de 1974 me llamaron para ir a tocar al Casino de Las Termas, dos fines de semana. Allí fue mi debut real, con Gustavo de Souza (que había tocado con Podazza en Los Truenos), Rody y  Jorge Ortega (actualmente toca jazz). Me acuerdo que me estaban pasando los temas en el camión en el que íbamos; un amigo baterista, Federico Selis, me había prestado un bajo (que tenía 3 cuerdas) Sumado a esto, después se me cortó una, así que estuve tocando con 2 cuerdas (risas) Hacíamos Rock de la mujer perdida de Los Gatos, temas de Creedence…Pero a pesar de todo nos fue bien, me empezaron a considerar como bajista. Durante el resto de ese año (1974) tocamos en el ex Aeropuerto Benjamín Matienzo, en la confitería. Ahí gané dinero para comprarme mi primer bajo, un HAGSTRÖM (muestra una foto): el debut de la banda, con Rody, Luis D’Orieux en batería  y Carlos Minniti (un fanático acérrimo de Spinetta). Yo tenía un equipo Robertone, todo un clásico. Las bandas tocaban sin sonidista: tiraban los equipos, y el privilegiado era el que tenía el equipo de voces. (Hablando de la foto): esto ocurrió en la Biblioteca Sarmiento. Allí usamos un piano de cola y nos decían “Cuidado que lo tocó Arthur Rubinstein”. Ese recital estuvo repleto de gente, el 27 de diciembre del ’74. Una semana antes, Trícupa no había metido mucha gente, pero ellos venían de tocar mucho. Después en el ’75 tocamos en el Instituto Técnico, pero ya a Rody lo habían llevado a hacer el Servicio Militar, y ese fue el fin del grupo.

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EB: ¿Cómo sigue tu carrera desde ahí?

En el ’75 me engancho para tocar con los hermanos Pancho y Carlos Trejo, con Mandrágora, y hacíamos covers, principalmente de Santana, ya que el baterista, Mariano Yalour, era todo un experto en esos ritmos y en jazz. Con ellos nos fuimos a tocar a los carnavales de Jujuy en 1976: como no existían djs, teníamos que tocar desde las 10 de la noche hasta las 5 de la mañana; fue la única vez que gané mucho dinero haciendo música: volví con regalos para todos, me compré el (bajo) Rickenbaker y me sobró para vivir como playboy durante 9 meses. El Rickenbaker lo conseguí a través de alguien que tenía una novia azafata, ya que en ese momento no era fácil acceder a instrumentos importados. Aquí en Argentina solamente tenían ese bajo Machi (de Invisible), el bajista de El Reloj, el de Espíritu (Claudio Martínez)y Camilo Diesi (bajista de OM)…y yo, ¡así que me sentía importante! (risas)

En el ’74 mis compañeros de colegio me pagaron para que viaje a Buenos Aires a contratar a una banda importante; queríamos hacer un recital grande para recaudar fondos para ir a Bariloche de fin de curso. Yo llevaba aparte una carta de la Dirección de Cultura, pero cuando llegué no me daban bola porque tenía 17 años. Finalmente Litto Nebbia me dio el teléfono de Rodolfo García, y ahí contratamos a Aquelarre, que tocó en el Club Caja Popular el 13 de setiembre. Como yo era fanático de Trícupa, incluí en el show a esta gran banda tucumana. Tengo grabados los dos conciertos (busca en su computadora y pone a sonar). También conseguí un grabador de 4 pistas, que era auspicio de “Grabacentro”, un negocio de música y tecnología. Pusimos 4 micrófonos ambientales, y salió bastante bien (suena la histórica grabación). Tiene un sonido de órgano clavinete, típico de Aquelarre. De ahí mi amistad con ellos: Héctor Starc, Rodolfo García, Emilio del Guercio…se improvisaba mucho …Como salió un éxito, muchos me veían como organizador de recitales. En el ’76 fue la última reunión de Trícupa, con Rody Castro, que había hecho una obra conceptual con temas de La Piedra, y eso se presentó el 19 de noviembre de ese año en el cine Plaza; fue el primer recital que se hizo en Tucumán con sonidista. Trícupa tenían entre ellos una relación de amor/odio; cuando terminó el recital, se desbandaron.

E.B. : Y ahí surgió el germen de Redd ¿No?

Exacto. El 7 de enero de 1977 estábamos en el Palacio de los Deportes del Parque  de Julio viendo La Máquina de hacer pájaros, y Juan Escalante me propuso tocar juntos. Luis Albornoz se había ido de vacaciones siendo guitarrista de Trícupa, y cuando volvió se dio que no existía más la banda, y daba por descontado que sería guitarrista de Redd. La primera meta fueron como siempre los bailes de carnaval. Juan quería meter vientos, pero  no funcionaron. Un buen día nos damos con que estábamos los tres solos, y nos pusimos a zapar sobre “Come together” (re menor) y derivó en “Reyes en guerra”; desde ahí no nos importó más ni los bailes de carnaval ni los vientos (risas). Los meses siguientes nos pasamos componiendo y ensayando.

E.B: ¿Cómo fue el debut de REDD?

El 10 de junio del ‘77 apareció alguien que estaba organizando un recital de Spinetta en Club Caja Popular, y quería a Trícupa para abrir el concierto. No encontró a Trícupa: encontró a Redd. La gran anécdota previa fue el accidente en el cual a Ricardo Gandolfo (el letrista) se le cae la guitarra, de punta, luego Luis dice: “al fin de cuentas era solo una guitarra”. Diez días después teníamos que tocar; no existía en Tucumán una guitarra de ese calibre. La llevó a un luthier pero nunca lograron recuperar del todo su afinación. Sin embargo, “Tristes noticias..” fue grabada con esa guitarra. Luis se hizo canchero para afinarla durante los shows.

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EB: Contanos del proceso que fue grabar “Tristes noticias del Imperio”

Lo grabamos en abril de 1978 en el mismo estudio en donde se había grabado “La ópera Sudamérica” de Arco Iris, los primeros discos de León Gieco, entre otros. Jorge Da Silva fue el ingeniero de grabación, un groso.  Pero a mí me parecía corto el disco; en agosto fuimos a Buenos Aires con Luis, y él compró la guitarra Les Paul negra. Inmediatamente salimos de comprarla y nos metimos en el estudio a grabar “Kamala II”; metimos guitarras acústicas, Da Silva metió cintas al revés, y yo aporté teclados al tema. En total habíamos gastado 19 horas para grabar y mezclar todo el disco, ¡un récord!  Existen también un par de temas inéditos de esa época, bien “floydianos” (los pone a sonar). Mucho después vendría la grabación de “Cuentos del subsuelo”, el cual nunca llegó a editarse. Pero eso es otra historia.

Una llamada telefónica marcó el momento de la despedida. Esteban se iba a reunir con alguien para empezar una vez más con un proyecto nuevo, para continuar con su vocación. Por un instante se pareció mucho a aquel pibe que con toda la ilusión del mundo, cuarenta años atrás,  daba inicio a tantos recuerdos y vivencias dentro del rock, no solo nacional, sino también internacional. Pero eso es otra historia. ¿La continuamos?

Por Homero A. Sánchez  – 7 de noviembre de 2013

Redd “Tristes noticias del imperio” (1978)

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REDD   “Tristes Noticias del Imperio”

Embebido en la inspiración de una larga genealogía de bandas progresivas, los  tucumanos Redd plasman en su ópera prima todas estas influencias y  ofrecen una obra conceptual dinámica, plena de matices y con altas dosis de virtuosismo.

El inicio con “Reyes en guerra” es ya un desafío para el oyente: rock duro con ritmos sincopados y momentos de calma con melodías vocales marcan la tendencia de lo que vendrá. Teclados de estilo Mellotron llenan de manera magistral los pasajes más suaves. La estrofa “Sol en la playa, me verá pensar cuándo acabará la muerte” parece dolorosamente contemporáneo al Tucumán de la dictadura genocida. “Kamala II” es un instrumental íntegramente orquestado por las guitarras acústicas de Luis Albornoz que aparecen y desaparecen plenas de sonoridad. ¿Qué decir de la base rítmica Cerioni-Escalante? Sencillamente superior, como en “Kamala”, el instrumental que sigue o “Nocturno de enero”, en el cual el piano despunta enriqueciendo el sonido, para dar continuación a riffs afilados y cambios de estructura en la composición. “Matinne” es uno de los mejores momentos: tintes jazzeros de batería con escobilla, guitarras slide y poesía urbana embellecen una gran canción con su solo de guitarra eléctrica final entre épico y nostálgico. El tema que da título al disco tiene el formato clásico del rock sinfónico: sintetizadores que revientan, ritmos complejísimos y una sensación de vértigo llenan el ambiente sonoro en un tema que se desarrolla en etapas. Completan (en ediciones posteriores) tres temas en vivo: el mismo “Tristes noticias…”(rebautizado “Parche armónico”), “Después de un mes”(con ciertas limitaciones sonoras dada la baja calidad del registro, aunque es un tema magnífico), y por último, “Kamala III” cierra la trilogía con la magia de su guitarra acústica de 12 cuerdas ante un auditorio agradecido.

Las letras son poesías de Ricardo Gandolfo, compuestas exclusivamente para la banda.

Cerebral como pocos, lejos de los parámetros comerciales del rock actual, el valor de “Tristes noticias del imperio” es tanto histórico como conceptual: es el primer disco grabado por una banda de rock tucumana y el registro de una época en la cual la música podía ofrecer cierta luz de esperanza en la turbulenta realidad. Artísticamente es impecable, inspirado; un clásico que merece ser redescubierto especialmente por sus comprovincianos y todo aquel que piense que el rock también puede ser considerado arte.

Esteban Cerioni: bajo, sintetizador y coros; Juan Escalante: batería, percusión, piano, sintetizador y voz ; Luis Albornoz:  guitarras eléctricas y acústicas y coros; letras: Ricardo Gandolfo